Se realizó charla sobre ancianidad y juventud indígenas y la preservación de su sabiduría

Con la presencia de Coll, juez del Superior Tribunal de Justicia de Formosa


Organizada por la Cátedra Libre de Derecho Indígena, Ricardo Altabe, de la UNNE junto al Centro de Estudios Judiciales – con el auspicio de librería Contexto-, esta actividad continuó otra realizada recientemente en la que testimoniaron adultos/as mayores indígenas. En la apertura estuvo la presidenta del Superior Tribunal de Justicia, Iride Isabel María Grillo, acompañada por Ariel Coll, juez del Superior Tribunal de Justicia de Formosa; Marta Altabe y Rosario Augé, integrantes, junto a Grillo, de la Cátedra Libre de Derecho Indígena.

En esta oportunidad expusieron, con Elizabet González – coordinadora de Asuntos Indígenas ante el Poder Judicial del Chaco- como moderadora, Mirtha Bejarano y Marcelo Sosa, defensora y fiscal respectivamente de Misión Nueva Pompeya; Samanta Gómez y Belkys Mangini – jóvenes qom-.



“El derecho a la identidad de nuestros pueblos indígenas”

Tras escuchar los testimonios de los participantes, Grillo expresó: “Ustedes nos enseñaron, hicieron realidad y dieron fuerza normativa a nuestro sistema constitucional y convencional”. Señaló que “de tantos derechos reconocidos y garantizados por nuestro sistema Constitucional (dado por la Constitución, los tratados y leyes), ustedes, a través de la historia, de la costumbre, como instancia inconmensurable nos mostraron que estamos recuperando, como fuente de creación, de interpretación y de aplicación del derecho, esta costumbre que es una fuente viva”. “Una vez más nos comprometieron en el ejercicio de varios derechos; hay uno que destaco: el derecho a que perdure (trascendiendo la invisibilidad de tiempos cronológicos pasados que no deben volver más) el derecho a la identidad de nuestros pueblos y naciones indígenas”, afirmó.

“A través de ustedes hoy tuvimos la posibilidad de ver en acción esto que nos marca la Constitución como un mandato supremo. De eso se trata”, concluyó.

Coll trajo a colación la gratificante experiencia de haber escuchado a los/as indígenas adultos/as mayores en la anterior charla y se mostró dispuesto a “escuchar y aprender” los testimonios de los/as jóvenes en esta ocasión.

Marta Altabe destacó el acompañamiento del CEJ en cada una de estas actividades e iniciativas de la Cátedra Abierta de Derecho Indígena.

“Aprendimos a escuchar a nuestros ancianos”

Al iniciar su testimonio, Samanta Gómez, joven Qom de Colonia Aborigen, planteó que, como muchos, quiere cambiar el nombre de su pueblo, que fue impuesto y no es el propio.

“Es un privilegio enorme formar parte del pueblo Qom”, señaló luego, y relató que su abuela – de 90 años- es una sobreviviente de Napalpí. “Nosotros aprendimos a escuchar a nuestros ancianos”, sostuvo y comentó su participación –como docente- en el proyecto “Renacer de Napalpí” que se implementa en escuelas primarias y secundarias de esa zona. “Fortalecer el tema de la identidad con los jóvenes es un desafío para nosotros”, explicó al respecto y contó que se sumó a esa iniciativa en 2013. “Fue muy bueno trabajar sobre Napalpí, lugar sagrado, donde descansan nuestros ancestros que fueron masacrados”, contó, y añadió que “Lorenza Molina, abuela de mi abuela, sobrevivió a Napalpí. Por eso mi familía sabe bien cómo fue la historia”. “Nosotros no conocíamos hospital, nuestra abuela nos curaba con hierbas del monte

Hasta hoy pedimos permiso a nuestra madre naturaleza, eso lo llevamos inculcado desde siempre. Ingresamos al monte y sacamos lo justo y necesario. Nos duele muchísimo cómo está afectando la desforestación al Chaco, porque vivimos de eso”. “Vamos a seguir transmitiendo a las próximas generaciones lo que es nuestra historia”, concluyó la joven.

Por su parte, Belkys Mangini, joven Qom de General San Martín, comentó que a sus veinte años inicia una formación como lideresa de su comunidad “para luchar por nuestros derechos”. “Es sumamente importante saber cómo seguir en este mundo sin perder nuestra identidad ni origen, quienes somos”, resumió.

Rosario Augé subrayó la relevancia de propiciar estas instancias desde la Cátedra Libre de Derecho Indígena, que ella integra. “Ees lo que nos hace profundizar el conocimiento de nuestra sociedad”, sostuvo.

El Poder Judicial en Misión Nueva Pompeya

“Estos espacios nos dan la posibilidad de intervenir y aprender. Visibilizar, comprender, valorar el conocimiento, la cultura, la tradición que nos pueden compartir nuestros hermanos y hermanas. Es muy importante que podamos visibilizar eso. Al hacerlo se genera una conjunción entre tradición y derecho, implica conocimiento que después podemos usar para un efectivo servicio de Justicia”, sintetizó el fiscal de Nueva Pompeya.

Por su parte, Bejarano, defensora, se refirió a sus recorridas (con su equipo de trabajo) en pos de la “Justicia itinerante que necesitamos en el Impenetrable”. Habló de las largas distancias y dificultad que plantean los caminos de tierra para el acceso de las personas al juzgado Multifuero. Destacó el papel de los caciques y referentes en los distintos lugares que visitan acercando al Poder Judicial a las comunidades. “Siempre pedimos permiso para entrar a trabajar a sus territorios”, afirmó la defensora. “Trabajamos con mujeres, jóvenes, que nos plantearon sus problemáticas sobre temas de salud y mucha discriminación”, consignó.

Marcó la importancia de las escuelas bilingües, mencionó el caso de un representante del consejo consultivo y participativo de pueblos indígenas de la República Argentina que colaboró en una intervención, y destacó la importancia del diálogo, de pacificar y “la escucha activa y real con ellos”. “Los operadores judiciales tenemos que derribar obstáculos y permitir que puedan acceder a sus derechos. Todavía hay que recorrer mucho el Impenetrable”, cerró.

Fuente: Servicio Informativo Judicial Digital. SIJ